Medicina alternativa.
Conociendo mi tierra, la tierruca, ruteando por Cantabria.
Aire, mi medicina alternativa. Cuando la rutina "ahoga" y sientes ganas de huir. Andar...andar, el mar, la mar, la montaña, el río, el monte...el paisaje. La tranquilidad y el sonido del silencio. Escapar del mundanal ruido, disfrutar del paisaje, admirar los caprichos de la naturaleza. Un lujo para los sentidos. Medicina para el cuerpo y para la mente. Lugares pensados para no pensar.
Son tantos los pensamientos que se cruzan por mi mente que no tengo nada que decir. Pensar, recordar, reflexionar. Son fotos, nada más. Pequeñas llaves que abren la puerta mágica de cada instante...un deseo, una ilusión, una anécdota, un éxito, un fracaso, una curiosidad..., instantes vividos con ganas de soñar.
Iglesia de Santa Eulalia. Palenzuela. Palencia
15 septiembre 2022
Castillo de Gama. Aguilar de Campoo. Palencia
25 septiembre 2022
Necrópolis. San Juan de Raicedo. Cantabria
24 abril 2022
Pico de la Calar. Sierra de Orpiñas. Portilla de la Reina. León
03 septiembre 2022
Eremitorio de San Pedro. Tartalés de Cilla. Burgos
14 abril 2022
Espigüete. Montaña Palentina
28 julio 2022
Puentedey. Burgos
22 mayo 2022
Fuente De. Cantabria
02 abril 2022
Puente De. Balcones del Oso. Alto Campoo. Cantabria
24 julio 2022
Necrópolis. La Puente del Valle. Valderredible. Cantabria
24 abril 2022
Pico Baciás y embalse de Brazato. Panticosa. Huesca
23 agosto 2022
Bosque fósil. Verdeña. Palencia
27 agosto 2022
Armas de Velarde-Cossío. Muriedas. Cantabria
16 octubre 2022
Cazoleta. Castro La Arena. Sierra del Escudo. Cantabria
Hay un recuerdo, una imagen que vi hace unos días y no deja de dar vueltas en mi cabeza...no sé, tal vez luego me atreva a decir por qué. El caso es que mi mente está buscando algo que se esconde ahí, en algún lugar del pasado y mientras lo encuentra, yo... me dejo llevar. He abierto algunas viejas carpetas de fotos y en ello estoy, entre el pasado y el presente, buscando esa conexión.
Centro de Interpretación del Litoral. La Maruca. Santander
09 enero 2011
Supongo que es lógico, el azar me ha llevado a una carpeta de La Maruca, ¿cómo no?. Así empecé a "rutear". Esos largos paseos que me daba huyendo de todo, buscando la soledad en mi zona de confort, por los lugares que yo tan bien conocía.. Entonces apenas me cruzaba con nadie, no como ahora que se ha puesto de moda hacer "rutas" por toda esta, la llamada Costa Quebrada. Por allí solo íbamos unos pocos, los que conocíamos sus caminos desde siempre. Los pescadores, el vecindario y los que desde niños en lugar de ir a las playas del Sardinero a jugar con la arena, nos íbamos a la Virgen del Mar o a la Maruca y nos acostumbramos a saltar descalzos de piedra en piedra, al sonido de la mar brava rompiendo en la costa, a coger caracolillos y esperar a que bajara la marea para encontrar un pedacito de arena.
Batería de San Pedro del Mar. La Maruca. Santander
15 marzo 2009
La batería de San Pedro del Mar, ahora convertida en Centro de Interpretación del litoral. Una fortificación defensiva costera del siglo XVII de la que yo solo conocí sus ruinas. En el año 2010 se inicia el proceso para su "Restauración y Rehabilitación" y el resultado, en mi humilde opinión. es la construcción de un edificio sobre las ruinas de una fortificación defensiva, documentada y descrita desde el año 1660...de la que ya no queda nada.
Los tiempos cambian... y las personas y las cosas, también...
el Brittany Ferries desde La Magdalena. Santander
21 febrero 2010
Otra imagen, más pensamientos... Esta se acerca más a esa otra, la que hace muy pocos días abrió mi particular "Caja de Pandora" con mis recuerdos. Aquellos largos paseos de antaño. Aire. Evasión.
Entonces mi mirada se perdía en el mar, en el vaivén de sus olas, en el sonido, en esa música tan relajante que serenaba mi mente y la hacía sentir tan bien.
Miro ahora las montañas, como si las viera por primera vez. Tan lejanas y desconocidas que ni las percibía. ¿Quién me iba a decir a mi entonces que un día las cambiaría por el mar? ¿que me darían todo lo que el mar me daba y mucho más?
Las conozco, palmo a palmo. Me he sentado en cada una de sus cimas y desde todas ellas, mi mirada, que no la olvida, también se ha posado en la mar. Allí arriba, el mundo parece más pequeño y a la vez se vuelve inmenso.
Me apeteces... me apetece volver a ti en mis recuerdos...
Porracolina
07 julio 2012
Creo no equivocarme en la fecha, empecé a hacer rutas (rutas de verdad, no mis largos paseos por la costa en la que me crié, a los que siempre llamaré paseos) en octubre de 2010. Lugares desconocidos, totalmente nuevos para mi. Yo era como una esponja, lo absorbía todo, cada paso, cada imagen, cada experiencia, quedaba grabada en mi mente, alimentando mis ansias de saber. Si subíamos un monte, yo decía: "¿es que no hay más sitios por conocer que no sean cuesta arriba?". Eso era al principio, hasta que la montaña me atrapó.
La foto es de Porracolina, de la primera vez que la subí. No fue mi primera montaña, ni mucho menos, pero creo que es la que más veces repetí, por los cuatro costados, desde Calseca, desde Bustablado, desde Asón y desde Valdició. Podría ser cualquier otra. Montañas, si me das a elegir, siempre montañas. No existen palabras para describir con acierto todo lo que las montañas me hacen sentir.
En la montaña se aprenden lecciones no escritas que no se aprenden en ningún otro lugar...